El Caballero Oscuro

20 08 2008

elcaballerooscuroTítulo original: The Dark Knight.
Nacionalidad: USA.
Año: 2008.
Duración: 152 min.
Dirección: Christopher Nolan.
Guión: Jonathan y Christopher Nolan; argumento de Christopher Nolan y David S. Goyer; personajes creados por Bob Kane.
Intérpretes: Christian Bale (Bruce Wayne/Batman), Michael Caine (Alfred), Heath Ledger (Joker), Gary Oldman (James Gordon), Aaron Eckhart (Harvey Dent), Maggie Gyllenhaal (Rachel Dawes), Morgan Freeman (Lucius Fox), Eric Roberts (Salvatore Maroni).
Producción: Charles Roven, Emma Thomas y Christopher Nolan.
Música: Hans Zimmer y James Newton Howard.
Fotografía: Wally Pfister.
Montaje: Lee Smith.
Diseño de producción: Nathan Crowley.

Al fin llegó la esperadísima segunda parte de este nuevo acercamiento a la figura de Batman que planteara Christopher Nolan con Batman Begins. Un “renacimiento” necesario a todas luces, ya que resultaría imposible encajar cualquiera de estas dos películas con la saga que Tim Burton comenzó, y que Joel Schumacher convirtiera en una especie de Moulin Rouge superheroico.

La historia, de manera muy resumida, cuenta el enfrentamiento de Bruce Wayne/Batman (Christian Bale) contra el crimen en Gotham, encabezado por la Mafia, y personificado entre otros en la figura de Salvatore Maroni (Eric Roberts). Con la ayuda del teniente Jim Gordon (Gary Oldman) y el nuevo e implacable fiscal del distrito Harvey Dent (Aaron Eckhart), intentarán ahogar económicamente a Maroni y los suyos, lo que les lleva a “contratar” a un extraño tipo que dice ser capaz de matar a Batman y se hace llamar Joker (Heath Ledger), con funestas consecuencias para toda Gotham City.

Esta nueva entrega ha venido acompañada no sólo de una promoción espectacular (fíjense que ni siquiera ha necesitado llevar la palabra Batman en el título para que pueda ser identificada con más facilidad), sino de un entusiasmo generalizado en público y crítica, que rara vez van tan de la mano como en este caso. Se preguntarán: ¿es para tanto? Pues no del todo, la verdad.

Lo primero que se nota a la legua es el cambio de escala introducido por Nolan. Este Batman es más grande a todos los niveles: presupuesto, reparto… y sobre todo, metraje. Supera las dos horas y media, con lo que es muy recomendable ir al baño antes de entrar en la sala, sobre todo los más peques, que desoyendo la recomendación de edad, irán sin duda al cine “porque es una peli de superhéroes”.

Sobre esto último, lo es y no lo es. Lo es porque salen Batman y el Joker, claro, pero poca más relación tiene con el género. Nolan, es de suponer que deliberadamente, ha elegido eliminar cualquier conexión con el universo de los tebeos, en los que a la gente se le vuelve el pelo verde y la piel blanca al caerse en un tanque de productos químicos o adquieren poderes porque les pica una araña radiactiva. Batman es un tipo “normal” con ciertos traumas y montones de recursos y el Joker tiene cicatrices en la cara y se pinta así para dar miedo. Si esto les parece propio de un universo extraño, recuerden que hay gente que se graba participando en orgías sexuales con iconografía nazi…

Esa opción de alejarse en lo posible de la fantasía, que no es mala en sí misma, a mi entender le roba algo de magia a los personajes. Para entendernos, Batman podría ir en chanclas y el Joker vestir de Armani, y la película seguiría los mismos cauces. Su imagen, en realidad, es accesoria a lo que ocurre en pantalla.

Y lo que ocurre es que, la película tiene un arranque potente y depara dos o tres secuencias muy buenas (en las que, curiosamente, siempre interviene Aaron Eckhart, verdadero motor de la trama), también cae en ciertos trucos del guión necesarios para que todo avance: un plan tan complicado de ejecutar que daría envidia al mismísimo Jigsaw, un aparato de sofisticadísima tecnología sin el cual Batman seguiría dando palos de ciego, un personaje que de repente cambia por completo… No impiden que se pueda disfrutar del visionado, pero afean un poco el conjunto. En ese sentido, la película se ralentiza demasiado justo antes de un final un tanto apresurado, y bastante carente de clímax, ya que el enfrentamiento final entre bueno y malo se solventa demasiado rápido.

En cuanto a las interpretaciones, todos cumplen con lo que les exige su papel. Bale está correcto, Eckhart no sólo tiene el mejor personaje de todos sino que roba todas las escenas en las que sale, y Morgan Freeman y Michael Caine salen para darle más clase al film. ¿Y qué pasa con la interpretación de Ledger? Pues con el doblaje que nos ha caído en gracia es muy difícil de saber. A algunos les caerá en gracia por su forma de escupir las palabras y de caminar encorvado, y a otros les pasará lo contrario por lo mismo. No sé si existe una manera “correcta” de interpretar a un personaje como el Joker, y desde luego, no existe comparación posible entre el de Nicholson y el de Ledger, porque los personajes son diametralmente opuestos. Dejémoslo en que cada uno es acorde con el tono de su película.

En resumen, El Caballero Oscuro es una película decididamente ambiciosa, intencionadamente adulta y forzosamente oscura, como se les supone a las segundas partes de las trilogías, con algunos fallos que no la defenestran, pero que empañan ligeramente su resultado global. Con todo, la diversión está asegurada.

Valoración: buena.

Ficha en IMDb.

Web oficial en español.