Soy leyenda

25 12 2007

soyleyendaTítulo original: I Am Legend.
Nacionalidad: USA.
Año: 2007.
Duración: 101 min.
Dirección: Francis Lawrence.
Guión: Mark Protosevich y Akiva Goldsman; basado en la novela de Richard Matheson.
Intérpretes: Will Smith (Robert Neville), Alice Braga (Anna), Dash Mihok (Macho Alpfa), Salli Richardson (Zoë), Willow Smith (Marley), Charlie Tahan (Ethan).
Producción: Akiva Goldsman, James Lassiter, Erwin Stoff, David Heyman y Neal Moritz.
Música: James Newton Howard.
Fotografía: Andrew Lesnie.
Montaje: Wayne Wahrman.
Diseño de producción: Naomi Shohan.

Hacía ya tiempo, posiblemente desde El día de mañana, que no veíamos por aquí algún ejemplo de cine de catástrofes que tan en boga estaba en los años 70, y precisamente, ha sido un remake, nueva versión, adaptación o como quieran llamarlo, de El último hombre… vivo, donde Charlton Heston, sin nadie a quien dispararle con su rifle durante el día, campaba por L.A. y se veía una y otra vez Woodstock.

Ahora es Will Smith el que hace de Robert Neville, convertido en un científico del ejército que, tras perder a toda su familia y ver cómo una supuesta cura contra el cáncer (descubierta por Emma Thompson, ojito) acababa dejando desierto el mundo entero, vive junto con su perra Sam mientras intenta desesperadamente encontrar una cura para los infectados.

Will Smith es uno de esos pocos actores sobre los que puede descansar una película, sin que al respetable le entren ganas de estrangularle o de ingerir la cápsula de cianuro, y Soy leyenda no es una excepción a esta regla. Quizás desde que Tom Hanks hizo el vuelo de prueba del avión de Perdidos no veíamos a un actor ocupar tantos minutos de pantalla en solitario, y conseguir mantener entretenido al público, aunque sea a base de hacer dominadas en barra, y compartir siempre pantalla con algún familiar; en este caso, su hija Willow (sin parentesco con el adorable enano).

La peli empieza bien, avanza un poco peor, cae algunos momentos en el tedio, y acaba de forma abrupta, y, si me apuran, de manera no muy comprensible. Todo como resultado de un guión que prefiere adentrarse en la acción más simple que en la exploración de algunos conceptos que sí que se apuntan en la peli, pero que se acaban dejando fuera, a mayor gloria de la explosión y de la pelea. Que yo no digo que no deban estar, ojo, pero sí que da la impresión de que había que justificar los 300 millones gastados, posiblemente en el sueldo de Smith, porque los infectados parecen haber salido de Blade II, y lucen en pantalla bastante mal, para ser sinceros.

El responsable de la cinta es Francis Lawrence, cuya única referencia en el cine es Constantine, y proviene de… bueno, seguro que no les lleva mucho adivinarlo, ¿verdad? Sí, claro, del mundo del videoclip. No es que lo haga especialmente mal, e incluso hay algún momento interesante (la inquietante presentación por primera vez de los infectados, por ejemplo, de espaldas a Neville), pero en las peleas no nos enteramos de mucho, a pesar de que sea un tipo negro de dos metros contra el hermano feo de Gollum.

Aún así, como la cosa no se extiende mucho más de los 100 minutos, y a Smith le sobra carisma, se deja ver con agrado mientras uno no se empiece a hacer demasiadas preguntas sobre cómo ha hecho el Macho Alfa para aprender manualidades, o por qué es peor el frío de Vermont que el del crudo invierno neoyorquino. Afortunadamente, por lo que vemos en la película, ninguno tendrá que tragarse en los cines Batman vs. Superman. Ya es algo.

Valoración: regular.

Ficha en IMDb.

Web oficial en español.





La sombra del reino

21 12 2007

lasombradelreinoTítulo original: The Kingdom.
Nacionalidad: USA.
Año: 2007.
Duración: 110 min.
Dirección: Peter Berg.
Guión: Matthew Michael Carnahan.
Intérpretes: Jamie Foxx (Ronald Fleury), Jennifer Garner (Janet Mayes), Chris Cooper (Grant Sykes), Jeremy Piven (Damon Schmidt), Danny Huston (Gideon Young), Jason Bateman (Adam Leavitt), Richard Jenkins (James Grace), Ali Suliman (sargento Haytham), Ashraf Barhoum (coronel Al Ghazi).
Producción: Julio Fernández.
Música: Danny Elfman.
Fotografía: Mauro Fiore.
Montaje: Colby Parker Jr. y Kevin Stitt.
Diseño de producción: Tom Duffield.

Empezamos mal. Se supone que en La sombra del reino “Jaime” Foxx interpreta a un durísimo agente especial del FBI. Pero resulta que se llama Ronald Fleury. Y digo yo: ¿no podían ponerle al chico otro nombre más impactante, hombre? No hacía falta que se llamase John Rambo o Max Power, claro está, pero no me digan que es serio bautizar así a un hombre de acción.

A pesar de eso, el agente Fleury se irá a Arabia Saudí a investigar un tremendo atentado contra trabajadores estadounidenses de la empresa Gulf Western, en el que han muerto más de cien personas. Para ello cuenta con su equipo de élite formado por la forense Janet Mayes (Jennifer Garner), el experto en explosivos Grant Sykes (Chris Cooper) y, según dicen las sinopsis, el analista de inteligencia Adam Leavitt (Jason Bateman). Por lo visto, analista de inteligencia en argot significa “alguien cuya aportación se limita a un par de chistes malos, y va a todas partes con un portátil”.

Así que lo que nos cuenta Peter Berg es cómo ese grupo, incómodo tanto para los saudíes como para su propio gobierno, tiene que investigar dicho atentado en zona hostil, para lo cual sólo tienen cinco días. Todo está rodado, como es la norma habitual en estos días, de manera “realista”, lo que implica cámara al hombro, y ciertos temblores en la imagen, si bien es cierto que no resulta molesto, ni impide seguir la narración. “Jaime” se limita a poner cara de “cuidadito conmigo” y brazos en jarra, emulando al mismísimo Horatio Caine: un hombre que no tiene miedo a vestirse de negro bajo el ardiente sol de Miami.

Y de repente, cuando quedan cosa de 20 o 30 minutos para el final de la peli, todo pega un giro para convertirse en el aperitivo de la futura Rambo, con más explosiones que en una cantera, y tiroteos por doquier. Mientras, la cámara sigue temblando, aunque quizás ya sea cosa de las ondas expansivas. Para entonces, claro, todo el supuesto realismo de la peli ya se ha ido por el desagüe y queda el puro espectáculo de la acción extrema, en el que Foxx y la Garner se sienten bastante más cómodos.

El guión también transcurre por los típicos derroteros, y es bastante maniqueo en su descripción de los personajes, aunque es lo esperable: los buenos son los americanos y algún policía saudí, y los malos son los terroristas. Ahí se acaba (quizás afortunadamente) el análisis de la psicología, y se sustituye por una serie de tópicos, entre los cuales no falta ni el esperable momento en el que vemos un desfile de primeros planos de los protagonistas en cámara lenta, para que apreciemos su abatimiento y conflicto interior, por las tragedias que han presenciado y que no se podrán quitar de la cabeza hasta el café de las 12.

En suma, La sombra del reino es un interesante entretenimiento, no muy interesado en explorar la vertiente humana o política del conflicto, sino más bien en convertirse en un producto de acción bien manufacturado. Y en eso, cumple de sobra.

Valoración: regular.

Ficha en IMDb.

Web oficial en español.





[REC]

6 12 2007

recTítulo original: [REC].
Nacionalidad: España.
Año: 2007.
Duración: 85 min.
Dirección: Jaume Balagueró y Paco Plaza.
Guión: Luiso Berdejo, Paco Plaza y Jaume Balagueró.
Intérpretes: Manuela Velasco (Ángela), Ferrán Terraza (Manu), Jorge Yamam Serrano (Sergio), Carlos Lasarte (César), Pablo Rosso (Marcos), David Vert (Álex), Vicente Gil (policía), Martha Carbonell (Sra. Izquierdo), Carlos Vicente (Guillem), María Teresa Ortega (abuela), Manuel Bronchud (abuelo), Claudia Silva (Jennifer).
Producción: Julio Fernández.
Fotografía: Pablo Rosso.
Montaje: David Gallart.
Dirección artística: Gemma Fauría.

La taquilla rara vez miente: cuando una película le gusta a la gente, la gente acude a verla. ¿A qué viene esta gran obviedad? A que la peli que nos ocupa, [REC], en su primer fin de semana, fue capaz de recaudar millón y medio de euros, y, según el Box Office, datos recogidos hasta el 2 de diciembre ya la situaban por encima de los 3.5 millones. Curioso que la piratería y gusto por el cine americano del espectador medio no haya afectado ni a esta ni a El Orfanato, ¿verdad?

[REC] sigue las andanzas de Ángela (Manuela Velasco), una reportera de televisión, que, con su cámara Pablo, del que sólo podemos decir que tiene piernas y habla, siguen a una unidad de bomberos de Barcelona para ver cómo es una noche de guardia. Una alerta les pone a todos camino a un edificio en el que una anciana ha sufrido un accidente, y descubrirán cómo una noche que se presagiaba rutinaria acaba convertida en una pesadilla sin escapatoria.

Se tiende a acusar a la peli de Balagueró y Plaza de ser un plagio de El proyecto de la bruja de Blair, aunque las similitudes no van mucho más allá de resultar peligrosa para gente con un aparato vestibular delicado, y algún momento en el que se emplea visión nocturna, que siempre produce una sensación inquietante, aunque sea en un documental sobre topos. En realidad, es un remedo/mezcla/fusilamiento de varios tópicos del cine de terror que no desvelaremos por aquello de no estropear sorpresas, pero que no falta casi de nada, incluyendo el momento “donde ha ido el cadáver” o “voy a darle la espalda a la puerta”.

¿Eso la hace peor película? No necesariamente. Original no lo es mucho, y tampoco es que cree una atmósfera continua de desasosiego. Más bien es una montaña rusa en la que hay momentos de calma y risas (los menos) y otros que se convierten en una locura continua (los más), y que al final resultan los más divertidos. La sensación que me dio a mí es la de un experimento con distintos tipos de escenas, para ver cuáles funcionaban mejor con la audiencia (prueba de ello es este vídeo). Por ello, toda la cinta tiene un aspecto bastante heterogéneo, y la trama avanza a saltos, aunque esto es consecuencia directa de la forma de presentación elegida.

Precisamente el uso de la cámara al hombro hace que sea más meritoria la puesta en escena, que denota especial cuidado en el encuadre y en la realización, para que se muestre en cada momento la información precisa. Los actores también están muy correctos, en general, aportando la naturalidad necesaria que se le supone a un pseudo-documental, aunque hay excepciones como la de la madre de Jennifer: comparadas con ella, las de los anuncios de Tulipán parecen Judi Dench. Destaca especialmente Manuela Velasco, a la que el entrenamiento de fingir diversión presentando Los 40 Principales le ha servido bastante en su carrera como actriz.

Hacia el final la cosa gana en intensidad, aunque es en ese momento donde los intentos por justificar el origen de todo lo que pasa parecen más forzados, cuando se ha demostrado varias veces que el buen cine de terror no tiene esa necesidad. Pero [REC], ante todo, es diversión, de esa en la que te pasa la hora y media volando, y, aunque no deja poso de haber presenciado algo realmente especial, sí que te reconcilia con el cine español, y sobre todo, deja con la sensación de que sí hay realizadores que ante todo, piensan en el espectador antes que en la creación de “la obra definitva”. Sólo por eso, ya merece la pena.

Valoración: buena.

Ficha en IMDb.

Web oficial.