Título original: El Orfanato.
Nacionalidad: España.
Año: 2007.
Duración: 100 min.
Dirección: Juan Antonio Bayona.
Guión: Sergio G. Sánchez.
Intérpretes: Belén Rueda (Laura), Geraldine Chaplin (Aurora), Fernando Cayo (Carlos), Roger Príncep (Simón), Mabel Rivera (Pilar), Montserrat Carulla (Benigna), Andrés Gertrudix (Enrique), Edgar Vivar (Balabán).
Producción: Joaquín Padró, Mar Targarona y Álvaro Augustín.
Producción ejecutiva: Guillermo del Toro.
Música: Fernando Velázquez.
Fotografía: Óscar Faura.
Montaje: Elena Ruiz.
¡Albricias! Al fin ha llegado el momento de hablar de la película que tantos parabienes ha recibido, y que representará al cine patrio en los Oscar. Después de la brutal campaña de publicidad, por fin se desvela la incógnita: ¿realmente merece la pena?
El Orfanato sigue la fórmula, ya bien conocida por todos, de thriller sobrenatural + niño. En este caso, el niño es Simón (Roger Príncep), que vive con sus padres Laura (Belén Rueda) y Carlos (Fernando Cayo) en un antiguo orfanato en el que se crió Laura, y que quiere reconvertir en una residencia de discapacitados. En plena fiesta de inauguración, Simón desaparece, con lo que el mundo de Laura empezará a derrumbarse a su alrededor.
Eso a grandes rasgos, porque es evidente que este tipo de películas tiene su principal aliciente en sus giros de guión y sus sobresaltos. Aquí, a pesar de que en pocas ocasiones se busca el efectismo, sí que hay unas cuantas concesiones al género, incluida alguna que otra escena de casquería, signo inequívoco de que detrás de todo esto está Guillermo del Toro controlando la producción.
El director, el debutante Juan Antonio Bayona, realiza un gran trabajo tras las cámaras: la tensión está bien conseguida, la composición de las escenas tiene un punto clásico que se agradece en estos tiempos de montaje frenético, y no abusa de los golpes de sonido (que no abuse no quiere decir que no haya, ojo). En su lugar, dota a la cinta de un ritmo bastante pausado que, aunque a veces tenga momentos en los que no pasa nada, resulta adecuado para la narración.
Hay que decir, no obstante, que el guión del asturiano Sergio G. Sánchez cae en unos cuantos tópicos del género, y que no tiene reparos en meter alguna que otra pista falsa para despistar a la concurrencia, lo que no queda demasiado elegante. De todas formas, funciona suficientemente bien para lo que se pide en una peli así, si bien queda la sensación de que hay por ahí varios cabos sueltos que impiden que El Orfanato salga redonda.
Belén Rueda ha ido perdiendo atractivo desde los tiempos de Vip Noche a medida de que ha ido ganando reputación como actriz. Desde luego, a nivel actoral, El Orfanato se sustenta casi al 100% en su presencia en pantalla, y sale bastante bien librada, al igual que el niño, Roger Príncep, que consigue no resultar odioso. Y eso, en un actor infantil español, tiene mérito, y mucho.
Así que, El Orfanato, sin ser perfecta, vuelve a demostrar que si se pone interés, el cine español es capaz de rayar a la misma o incluso a superior altura que las producciones que nos vienen del otro lado del charco, y que así sí es posible atraer a gente a ver cine patrio, y que ni siquiera nos acordemos de que estamos pagando dos veces la entrada. A ver si el mensaje cala. Aunque tengamos que tener a del Toro controlando la cosa.
Valoración: buena.
Título original: Wolf Creek.
Título original: Planet Terror.
Comentarios recientes