Título original: 28 Weeks Later.
Nacionalidad: Reino Unido.
Año: 2007.
Duración: 99 min.
Dirección: Juan Carlos Fresnadillo.
Guión: Rowan Joffe, Juan Carlos Fresnadillo, Jesús Olmo y Enrique López Lavigne.
Intérpretes: Robert Carlyle (Don), Rose Byrne (Scarlet), Jeremy Renner (Doyle), Harold Perrineau (Flynn), Catherine McCormack (Alice), Imogen Poots (Tammy), Idris Elba (general Stone), Mackintosh Muggleton (Andy).
Producción: Andrew Macdonald, Allon Reich y Enrique López Lavigne.
Música: John Murphy.
Fotografía: Enrique Chediak.
Montaje: Chris Gill.
Diseño de producción: Mark Tildesley.
Poco debía pensar Juan Carlos Fresnadillo, que allá por el 2001 dirigiese Intacto, que su película iba a gustarle tanto a Danny Boyle como para recomendarle en la búsqueda de un nuevo director para 28 semanas después, tras que el éxito de la primera parte, 28 días después…, les impulsase a continuar la historia del “virus de la ira”.
No resulta fácil contar la trama sin “destriparla” (atención al brillante doble sentido empleado), pero esta secuela viene a tratar el asunto de la “repoblación” de Londres, ayudados por la infraestructura del ejército USAmericano, meses después del brote del famoso virus. Así, seguimos la historia de Don (Robert Carlyle), que, tras haber perdido a su mujer Alice (Catherine McCormack) en un ataque de los infectados, espera a sus hijos, Andy (Mackintosh Muggleton) y Tammy (Imogen Poots). Eso sí, como tiene que pasar, algo no irá según los planes, y volveremos a tener a los infectados sembrando el pánico por la pérfida Albión.
Fresnadillo hereda el estilo de filmación que tenía la original de Danny Boyle. Eso se traduce en muchísimo grano, desenfocado continuo de la imagen, sobreexposiciones salvajes, un montaje a velocidad tal que los vídeos de la MTV parecen un episodio de Los vigilantes de la playa, y mucho, muchísimo movimiento de cámara, que hace pensar si el operador de cámara no será el que traía el virus.
A pesar de la locura que transmite a nivel técnico, junto con una de las pistas de sonido más brutales que yo he oído en un cine, hay que reconocer que logra su cometido: imágenes de continuo impacto, una tensión que raya a nivel altísimo, y casi 100 minutos de un tremendo frenesí, que dudo que dejen indiferente a nadie que disponga de sus cinco sentidos “intactos” (otro gran juego de palabras aquí).
Es cierto que a veces el guión flaquea, en el sentido de que, a pesar de que el comportamiento de los personajes es bastante lógico, da la impresión de que, en búsqueda del final deseado, se ha sacrificado la credibilidad de muchos de sus pasajes (en concreto, el “encuentro” final), si bien la peli apenas deja respiro para preocuparse de esos detalles.
Las actuaciones son correctas, aunque los planos se suceden de forma tan rauda que es prácticamente imposible fijarse en los detalles, y, de todas formas, tampoco es el cometido de 28 semanas después, que como entretenimiento raya a un alto nivel, y dudo yo que alguien salga defraudado, si sabe lo que va a ver. Aunque en muchas ocasiones, más que ver lo que pasa, haya que intuirlo.
Valoración: buena.
Título original: Lonely Hearts.
Título original: Shrek the Third.
Título original: Le concile de pierre.
Título original: Shooter.
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