Dame 10 razones

31 05 2007

dame10razonesTítulo original: 10 Items or Less.
Nacionalidad: USA.
Año: 2006.
Duración: 82 min.
Dirección: Brad Silberling.
Guión: Brad Silberling.
Intérpretes: Morgan Freeman (él mismo), Paz Vega (Scarlet), Jonah Hill (el chico), Alexandra Berardi (mujer de la mopa), Bobby Cannavale (Bobby), Anne Dudek (cajera), Kumar Pallana (Lee), Jennifer Echols (Tracy con una ‘e’), Vivianne Nacif (voz), Jim Parsons (recepcionista).
Producción: Lori McCreary, Julie Lynn y Brad Silberling.
Música: Antonio Pinto.
Fotografía: Phedon Papamichael.
Montaje: Michael Kahn.
Diseño de producción: Denise Pizzini.

Mira que esta vez lo tenían fácil para traducir el título, y nada, ni por esas. Si incluso cuando comienzan los títulos de crédito finales lo ponen en inglés y en español: 10 artículos o menos, que es lo que rezan las famosas cajas rápidas del híper. Pero ya sabemos que aquí nos va la marcha.

Morgan Freeman hace de un famoso actor en paro (que bien podría ser él mismo) que llega a una especie de supermercado cutre donde la única que parece trabajar en serio es la cajera de la caja rápida, Scarlet (Paz Vega), si bien está bastante asqueada de su vida actual. Freeman, interesado en su comportamiento para poder imitarlo en un próximo papel, acaba entablando amistad con ella, y se convertirá en su principal apoyo para que Scarlet afronte con convicción una entrevista de trabajo que la puede sacar de su horrendo trabajo.

Partiendo de lo poco habitual del planteamiento, y obviando lo sumamente improbable que resulta esta relación entre actor veterano y joven cajera desesperanzada, la cosa es que la película funciona bien, apoyada en un guión simpático, y unas buenas interpretaciones. Y lo digo en plural, porque no sólo Freeman está perfecto (tal es así que da la impresión de no estar interpretando en absoluto, y que en realidad, el propio Freeman es así de entrañable), sino que Paz Vega también está muy bien, si bien hay que señalar que yo he visto la versión doblada (Mar Roca le pone la voz), y habría que ver cuánto del mérito es suyo, y cuánto de la voz de doblaje.

La dirección también es muy relajada, y simplemente se dedica a poner la cámara y dejar que los actores hagan el resto, aunque está claro que Brad Silberling (autor también del guión) ha sabido exprimirlos a fondo. A pesar de todos sus méritos, tampoco hubiera estado mal no haber metido todos los tópicos posibles sobre los hispanos, pero no le vamos a pedir peras al olmo a estas alturas. Que Paz Vega haya hecho una peli sin salir desnuda ya es mérito suficiente.

Así que Dame 10 razones no será un grandioso éxito de taquilla, ni cosechará innumerables premios, pero está bien realizada, y sabe sacar una sonrisa del espectador, que se va del cine con buen rollo en el cuerpo. Hoy en día, eso ya es un logro de los gordos. ¡Y en menos de hora y media!

Valoración: buena.

Ficha en IMDB.

Web oficial en español.





The Rocky Horror Picture Show

30 05 2007

therockyhorrorpictureshowTítulo original: The Rocky Horror Picture Show.
Nacionalidad: Reino Unido y USA.
Año: 1975.
Duración: 100 min.
Dirección: Jim Sharman.
Guión: Jim Sharman y Richard O’Brien; basado en la obra de teatro de Richard O’Brien.
Intérpretes: Tim Curry (doctor Frank-N-Furter), Susan Sarandon (Janet Weiss), Barry Bostwick (Brad Majors), Richard O’Brien (Riff Raff), Patricia Quinn (Magenta), Little Nell (Columbia), Jonathan Adams (doctor Everett Von Scott), Peter Hinwood (Rocky Horror), Meat Loaf (Eddie), Charles Gray (el criminólogo).
Producción: Michael White.
Música: Rolfe Kent.
Fotografía: Peter Suschitzky.
Montaje: Graeme Clifford.
Diseño de producción: Brian Thomson.
Dirección artística: Terry Ackland-Snow.

Se suele considerar The Rocky Horror Picture Show como la primera película de culto de la historia. Uno de los requisitos para serlo suele ser que la película sea un fracaso de taquilla, y así pasó con este musical, aunque en los pases de medianoche se convirtió en uno de los mayores éxitos de la historia, y se sigue proyectando en nuestros días.

La historia comienza con la boda de unos amigos de Brad Majors (Barry Bostwick) y Janet Weiss (Susan Sarandon), una pareja de prometidos, que al volver se pierden en una tormentosa noche, y buscan ayuda y refugio en un extraño castillo. Allí, el doctor Frank-N-Furter (Tim Curry) ha conseguido crear a un hombre especialmente guapo y musculoso, Rocky (Peter Hinwood), aunque no destaque precisamente por su inteligencia. Pronto, Brad y Janet descubrirán que el castillo alberga una fiesta de gente bastante extravagante, con unas costumbres sexuales chocantes para ellos.

No hay forma de predecir o incluso de explicar el porqué del éxito del musical compuesto por Richard O’Brien (que también actúa en la película). Viéndola fríamente, las interpretaciones son exageradas incluso para una obra de teatro, los personajes apenas están esbozados, y muchas de las cosas que ocurren son imposibles de entender incluso en la retorcida lógica de la película. A decir verdad, ni siquiera las canciones son nada del otro mundo, si bien se dejan oír.

Precisamente, quizás su falta de convencionalismos es lo que ha catapultado su fama: no sigue ningún patrón inteligible, y se limita a presentar una sucesión de canciones y de situaciones peculiares engarzadas con mayor o menor tino. Es de imaginar además, que muchos de los que hoy se conocen como frikis, encontraron un refugio al ver en pantalla unos personajes tan desenfrenados y extraños como ellos mismos. Evidentemente, por aquel entonces, Ronaldo no había nacido, y nadie estaba acostumbrado a lo que iban a ser sus cumpleaños.

Pero sobre todo, el gran éxito se debe al haber conseguido que la gente se reuna en cada proyección a cantar, hacer ruido, y recitar a voz en cuello las líneas de diálogo. Jamás Tim Curry volvería a estar tan desatado, y Susan Sarandon tan ingenua y sexy al mismo tiempo. Por encima de su calidad artística, The Rocky Horror Picture Show destaca por haber conseguido hacerse un hueco en el corazón de mucha gente, y como primera cult movie, hacer historia en el cine. ¿No es eso lo que se pretende en el fondo?

Valoración: regular.

Ficha en IMDB.

Web oficial.

Club de fans en España.





Gracias por fumar

29 05 2007

graciasporfumarTítulo original: Thank You for Smoking.
Nacionalidad: USA.
Año: 2005.
Duración: 92 min.
Dirección: Jason Reitman.
Guión: Jason Reitman; basado en la novela de Christopher Buckley.
Intérpretes: Aaron Eckhart (Nick Naylor), Maria Bello (Polly Bailey), Cameron Bright (Joey Naylor), Adam Brody (Jack Bein), Sam Elliott (Lorne Lutch), Katie Holmes (Heather Holloway), David Koechner (Bobby Jay Bliss), Rob Lowe (Jeff Megall), William H. Macy (Senador Finistirre), J.K. Simmons (B.R.), Robert Duvall (Doak Boykin).
Producción: David O. Sacks.
Música: Rolfe Kent.
Fotografía: James Whitaker.
Montaje: Dana E. Glauberman.
Diseño de producción: Steve Saklad.

Gracias por fumar
supone el debut en la gran pantalla de Jason Reitman, hijo de Ivan Reitman, director de clásicos de la comedia como Los Cazafantasmas y cosas difícilmente calificables como Junior, y lo hace con un tema tan delicado como es el del tabaco, más de actualidad que nunca.

Aaron Eckhart da vida a Nick Naylor, portavoz y vicepresidente de la Academia de Estudios Tabacaleros, cuya función es defender a los fumadores y a las grandes empresas tabacaleras de los ataques constantes de las plataformas anti-tabaco, y sobre todo, del senador Finistirre (William H. Macy), que aboga por poner la jolly roger (la famosa enseña pirata) en las cajetillas de tabaco. Además, Nick tendrá que compaginar su trabajo con la educación de su hijo Joey (Cameron Bright), que quiere entender a qué se dedica su padre, y por qué hace lo que hace.

No es de extrañar que a Jason Reitman le costase encontrar un estudio que financiase su proyecto, habida cuenta de lo radicalizadas que están las posturas en todo lo que respecta a la salud por aquellos lares. Y es que el guión, basado en la novela homónima de Christopher Buckley, no deja títere con cabeza: a los senadores, a las empresas tabacaleras, a las armamentísticas, a las de bebidas espirituosas, y en general, a todo el que se pasa por allí.

Además, lo hace gracias a unos brillantes personajes, que por poco tiempo que aparezcan en pantalla, están magníficamente perfilados, con mención especial a Nick Naylor, que a pesar de que parece defender lo indefendible, resulta imposible no ser convencido por su lógica aplastante, y su forma de retorcer los argumentos hasta llevar el debate a su terreno. Los secundarios resultan divertidísimos, y Rob Lowe tiene un par de escenas impagables. Eso sí, en realidad no hay una verdadera historia que contar, y tampoco existe una auténtica evolución de los personajes, que al final parecen volver al mismo punto de partida.

Otro de los aciertos del filme es su frenético montaje, que rara vez da un respiro al espectador, e impide que el ritmo decaiga en ningún momento. Posiblemente, toda la información que se da en los ajustados 92 minutos, sea incluso más disfrutable en posteriores visionados.

Las interpretaciones también funcionan a la perfección, con unos Aaron Eckhart y William H. Macy magníficos, si bien Cameron Bright sigue teniendo una cara que haría llorar al mismísimo Damien.

En suma, una feroz sátira que, si bien no es perfecta, sí que resulta refrescante en este mundo de aborregamiento en el que vivimos, por el mero hecho de dar otra visión de la realidad, si se quiere, muy cínica, pero infinitamente más agradecida que los típicos panfletos que suelen llegar a las pantallas. Por cierto, cuenten el número de cigarrillos que aparecen en pantalla. Más de uno se llevará una sorpresa.

Valoración: buena.

Ficha en IMDB.

Web oficial.





Premonition: Siete días

27 05 2007

premonitionsietediasTítulo original: Premonition.
Nacionalidad: USA.
Año: 2007.
Duración: 110 min.
Dirección: Mennan Yapo.
Guión: Bill Kelly.
Intérpretes: Sandra Bullock (Linda Hanson), Julian McMahon (Jim Hanson), Nia Long (Annie), Kate Nelligan (Joanne), Amber Valletta (Claire), Peter Stormare (doctor Norman Roth).
Producción: Ashok Amritraj, Jon Jashni, Adam Shankman, Jennifer Gibgot y Sunil Perkash.
Música: Klaus Badelt.
Fotografía: Torsten Lippstock.
Montaje: Neil Travis.
Diseño de producción: J. Dennis Washington.

Las premoniciones han dado bastante juego en esto del cine, sobre todo a la hora de facturar thrillers o cintas de terror. Como allá por el año 2000, a algún espabilado se le ocurrió titular Premonición a The Gift (que viene a significar algo así como “el don”), la peli de Raimi, pues claro, cuando llegase antes o después una titulada Premonition, pues ya estaba liada. Sin embargo, en un alarde de capacidad intelectual, se le dejó el título en inglés, y se le añadió un subtítulo en español. Desde luego, aquí sí que son visionarios para estas cosas.

Premonition: siete días trata de la familia Hanson (nada que ver con los que cantaban, afortunadamente), compuesta por el padre, Jim (Julian McMahon, conocido por hacer del doctor Troy en la serie Nip/Tuck), la madre, Linda (Sandra Bullock), y las dos hijas pequeñas, Megan (Shyann McClure) y Bridgette (Courtney Taylor Burness). Un buen día, a Linda le comunican que Jim ha tenido un accidente mortal de tráfico. Sin embargo, cuando se despierta al día siguiente, Jim está vivo y en perfecto estado, lo que evidentemente desconcierta a Linda. Y más cuando al día siguiente vuelve a estar muerto, y así sucesivamente, con lo que Linda se siente cada vez más desconcertada ante el puzzle en el que se ha convertido su vida.

Si bien estamos ante un interesante punto de partida, su desarrollo es bastante monótono y un poquito pesado, la verdad. Y yo creo que buena culpa la tendrá el director, Mennan Yapo, que no consigue en ningún momento darle intensidad o tensión a la trama, más allá de la propia que tiene el guión de Bill Kelly.

Hablando del guión, sí hay que reconocer que expone bien los acontecimientos, y que, a pesar de los continuos saltos temporales, todo va encajando en su momento, sin que exista esa sensación de confusión que muchas veces caracteriza a los filmes que juegan con varias líneas temporales. Eso sí, hay unas cuantas trampas para conseguirlo, como el hecho de que se oculten la mayoría de los detalles del accidente de tráfico para mantener el misterio hasta el final, o la cuestión de que los saltos temporales no sigan ningún orden concreto. El clímax final, al que se llega cuando ya el espectador empieza a envidiar la suerte de Jim al haber muerto al poco de empezar, resulta tan forzado como absurdo, y destroza lo poco salvable de la peli.

Sandra Bullock, que no suele prodigarse en papeles dramáticos, hace lo que puede, que no es demasiado. El resto del reparto también trabaja con profesionalidad, aunque son meros apoyos dramáticos, y no tienen tiempo para alardes.

Daba para bastante más de sí, aunque se ha quedado a medias. Quizás la memoria sea benévola, y aniquile cualquier recuerdo de esta cinta lo más pronto posible: a poder ser, antes de siete días.

Valoración: mala.

Ficha en IMDB.

Web oficial.





Piratas del Caribe: En el fin del mundo

26 05 2007

piratasdelcaribe3Título original: Pirates of the Caribbean: At World’s End.
Nacionalidad: USA.
Año: 2007.
Duración: 168 min.
Dirección: Gore Verbinski.
Guión: Ted Elliott y Terry Rossio; basado en los personajes creados por Ted Elliott, Terry Rossio, Stuart Beattie y Jay Wolpert.
Intérpretes: Johnny Depp (Jack Sparrow), Orlando Bloom (Will Turner), Keira Knightley (Elizabeth Swann), Geoffrey Rush (Barbossa), Bill Nighy (Davy Jones), Chow Yun-Fat (Sao Feng), Stellan Skarsgård (Bill Turner), Jack Davenport (James Norrington), Naomie Harris (Tia Dalma), Tom Hollander (lord Cutler Beckett), Jonathan Pryce (gobernador Weatherby Swann).
Producción: Jerry Bruckheimer.
Música: Hans Zimmer.
Fotografía: Dariusz Wolski.
Montaje: Craig Wood y Stephen Rivkin.
Diseño de producción: Rick Heinrichs.

Acabamos nuestro repaso a la rentabilísima trilogía que ha supuesto el invento este de los Piratas del Caribe con la tercera (y, por favor, esperemos que última) parte de las aventuras de Sparrow, Turner, Swann, Barbossa, y etcétera, etcétera, que si mencionáramos aquí cada personaje saldría una lista más larga que la propia película. Y créanme, que eso es decir mucho.

Los 168 minutos se van en explicarnos el rescate de Jack Sparrow (Johnny Depp) por parte de Will Turner (Orlando Bloom) y Elizabeth Swann (Keira Knightley), ayudados en esta ocasión por el capitán Barbossa (Geoffrey Rush). Necesitarán para ello las cartas de navegación del capitán Sao Feng (Chow Yun-Fat), que no está muy por la labor de ayudar a Sparrow. Además, lord Cutler (Tom Hollander) ha conseguido dominar a Davy Jones (Bill Nighy) y está usando el Holandés Errante para acabar con todos los piratas.

Confieso que, a pesar de haberme repasado las dos anteriores entregas, hay tanto giro, contragiro, traición, cambio de bando y demás, que yo más de una vez me encontré perdido, si bien reconozco que se me pasaba cuando oía un cañonazo. Que hay unos cuantos.

A medida que ha ido aumentando presupuesto, número de personajes y minutos de duración, ha ido bajando el nivel de interés de la saga: no aburre ni nada parecido, pero es inevitable que, tras cada secuencia espectacular, lo único en lo que se puede pensar es en cómo van a superarlo en la siguiente.

Eso sí, no todos los momentos memorables corresponden a las batallas o a los duelos: planos como el del firmamento reflejado en el agua, o el barco navegando boca abajo dan buena prueba de ello. Aunque sin duda, el momento cumbre es la batalla final, en la que se pueden disfrutar de algunos de los cañonazos más sobrecogedores que yo haya visto en una pantalla, al menos a la hora de reflejar los daños en el puente del barco.

También parece que, en estas sucesivas entregas, la trama se haya vuelto más oscura y seria, en la medida que el capitán Sparrow deja, claro, y los momentos humorísticos están bastante más dosificados. Los piratas han ido perdiendo ese afán de divertimento ligero, y alguno de los discursos previos al combate parecen más propios del Abismo de Helm que de los mares del Caribe.

Las actuaciones están en la línea de las dos anteriores partes. Entre lo mejor está Johnny Depp, con esos amaneramientos que han perfilado un personaje de lo más peculiar; Geoffrey Rush, haciendo un excelente Barbossa; Bill Nighy, que con sólo los ojos es capaz de transmitir la emoción precisa en cada momento; o incluso Chow Yun-Fat, que aprovecha bien sus escasos minutos.

Orlando Bloom está soportable, y Keira Knightley es una estatua etrusca, aunque con labios siliconados: un sólo tentáculo de Davy Jones tiene más expresividad que toda su cara. Además, el personaje que le ha tocado, de sabionda repelente, no ayuda a hacerla más soportable.

En fin, una película impecable a nivel técnico, floja en cuanto a guión, e inhumanamente desproporcionada en lo que respecta a su duración. Es de desear que Jack se lo piense dos veces antes de volver, y esperemos que, esta vez, la Perla Negra se quede definitivamente anclada en puerto.

Valoración: regular.

Ficha en IMDB.

Web oficial.