Tú la letra, yo la música

24 04 2007

tuletrayomusicaTítulo original: Music and Lyrics.
Nacionalidad: USA.
Año: 2007.
Duración: 105 min.
Dirección: Marc Lawrence.
Guión: Marc Lawrence.
Intérpretes: Hugh Grant (Alex Fletcher), Drew Barrymore (Sophie Fisher), Brad Garrett (Chris Riley), Kristen Johnston (Rhonda), Campbell Scott (Sloan Cates), Haley Bennett (Cora Corman).
Producción: Martin Shafer y Liz Glotzer.
Música: Adam Schlesinger.
Fotografía: Xavier Perez Grobet.
Montaje: Susan E. Morse.
Diseño de producción: Jane Musky.

Hugh Grant pertenece a esa curiosa estirpe de actores que son capaces de ir labrándose su carrera a base de reciclar siempre al mismo personaje, aunque cambie de nombre en cada película. Casos similares pueden ser Bruce Willis o Sean Connery, por poner dos ejemplos. Tú la letra, yo la música, desde luego, no es la excepción.

En esta ocasión Hugh Grant se llama Alex Fletcher y resulta ser una ex-estrella del pop de los años 80, que actúa en ferias, parques o pequeñas convenciones. Pero su oportunidad llega con Cora Corman (Haley Bennett), la Britney Spears de turno que quiere que Alex componga una canción para su último disco. Como letrista es auténticamente nulo, pero resulta que la chica que riega sus plantas, Sophie Fisher (Drew Barrymore), parece tener un talento natural para escribir letras, aunque no se siente capacitada para hacerlo y Alex deberá convencerla como sea.

Está claro que el británico es la baza que juega la película, y no cabe duda que a sus fans les encantará. Caritas de niño bueno, leves tartamudeos, y una fina ironía muy “british” que destilan sus personajes le han valido a Grant el éxito y el beneplácito del público, así que, para qué cambiar lo que le funciona. Aquí encima canta, y no es que sea el nuevo Sinatra, pero se maneja con una cierta dignidad. Lo de sus meneos es ya otro tema, y supongo que nadie le llamará para la versión británica del Mira quién baila.

Drew Barrymore se limita a parlotear y a poner cara de ser una angustias, para que se vea que la pobre tiene un pasado difícil. Desde luego, Kristen Johnston (la recordarán de la divertida serie Cosas de marcianos), que hace de su hermana Rhonda, tiene bastante más vis cómica que ella.

Lo curioso del tema es que, cuando parece alejarse del típico “chico conoce chica”, “chico cabrea a chica”, y “chico hace algo genial para que chica no se acuerde de lo imbécil que es”, ahí se cae de lleno, pero como se han tirado cerca de una hora para componer la dichosa canción, luego tiene que resolverse el embrollo a toda velocidad. Sin embargo, no lo suficientemente rápido como para evitarnos varias actuaciones de Grant (con golpes de cadera incluidos) que nos meten para que veamos lo esforzado que es el hombre, aunque para mí que para Eurovisión ya no llega. Además, tampoco se aprovecha para ironizar de verdad sobre el mundo de la música, o para incluir alguna referencia que los aficionados a los 80 (aquí me incluyo) agradecerían, más que las veladas referencias a Wham! o a otros mitos de la época.

Otro detalle que llama la atención es el poco cuidado que han tenido con la continuidad. Según la toma, aparecen y desaparecen mágicamente latas, botellas, anillos, cajas… incluso paquetes de Doritos. Más que una comedia, parece Poltergeist, y no sería de extrañar que Iker Jiménez quisiese dirigir la secuela.

En resumidas cuentas, no deja de ser otra comedia romántica más de Hugh Grant, cortada por el mismo patrón que casi todas sus otras comedias románticas, aunque para esta haya tenido que practicar un rato en el Singstar.

Valoración: regular.

Ficha en IMDB.

Web oficial en español.