Infiltrados

19 04 2007

infiltradosTítulo original: The Departed.
Nacionalidad: USA.
Año: 2006.
Duración: 152 min.
Dirección: Martin Scorsese.
Guión: William Monahan, inspirado en la película Juego sucio.
Intérpretes: Leonardo DiCaprio (Billy Costigan), Matt Damon (Colin Sullivan), Jack Nicholson (Frank Costello), Mark Wahlberg (sargento Dignam), Martin Sheen (capitán Queenan), Ray Winstone (Sr. French), Vera Farmiga (Madolyn), Alec Baldwin (capitán Ellerby), Anthony Anderson (Brown).
Producción: Brad Pitt, Brad Grey y Graham King.
Música: Howard Shore.
Fotografía: Michael Ballhaus.
Montaje: Thelma Schoonmaker.
Diseño de producción: Kristi Zea.

Scorsese volvió y besó el santo, tras el semi-fiasco que representaron títulos como El Aviador o Gangs of New York, trayéndonos esta vez un remake de la hongkonesa Infernal Affairs (conocida en nuestro país como Juego Sucio). Para bien o para mal, servidor aún no ha visto la original, así que me abstendré de comentar cuál es mejor, o si existe un Jack Nicholson que hable en cantonés.

Sí puedo comentar, sin embargo, que la película que nos trae Scorsese, de nuevo, grande en reparto y duración, es un entretenimiento que raya a buena altura durante la mayor parte de su metraje, habida cuenta de lo difícil que resulta mantener la atención del espectador medio durante 150 minutos.

The Departed va siguiendo las aventuras y desventuras de dos policía, Billy Costigan (Leonardo DiCaprio), y Colin Sullivan (Matt Damon). Costigan se infiltra en la mafia irlandesa, comandada por Frank Costello (Jack Nicholson), que tiene como topo en la Policía Estatal a Sullivan. Así, Scorsese va superponiendo las dos tramas, la de Damon intentando descubrir al infiltrado DiCaprio, y DiCaprio intentando sobrevivir a las sospechas de Nicholson.

Por el medio hay un triángulo amoroso peculiar, ya que tanto DiCaprio como Damon se enamoran de la misma mujer, la doctora Madolyn (Vera Farmiga). Posiblemente este sea el eslabón más débil de la trama, ya que cada vez que aparece en pantalla, la acción se ralentiza y decae muchos enteros. Afortunadamente, no aparece demasiado, y el ritmo global no sufre mucho.

Además, Scorsese no se dedica a indagar demasiado en la psique de sus personajes, así que no vamos a encontrarnos los típicos planos que tanto abundan en la filmografía actual de Sean Penn. Los estallidos de violencia clásicos en el cine de Scorsese aparecen, pero mucho más suavizados y espaciados de lo que es habitual en el realizador neoyorquino.

Los actores están todos francamente bien: DiCaprio y Damon cargan con casi toda la película, auxiliados por unos secundarios igualmente estupendos, como Mark Whalberg o Martin Sheen. El punto de sobreactuación y autoparodia lo dan Jack Nicholson, en un personaje que recuerda (quizás de forma consciente) al Joker de “Batman”, y Alec Baldwin, que no tiene problema en funcionar de alivio cómico en varias ocasiones. De todas formas, Nicholson no sería Nicholson si no tuviese estos agradables excesos.

En suma, un excelente entretenimiento, ganador de cuatro Oscar (entre los que se cuentan dirección y película), que no aporta nada nuevo al género, ni resulta una obra maestra, pero que garantiza cine de calidad de la mano de un maestro en el thriller de mafiosos. Y todo acompañado por grandes temas musicales a cargo de los Stones, John Lennon, los Beach Boys o los Allman Brothers. ¿Qué más se puede pedir?

Valoración: excelente.

Ficha en IMDB.

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